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Fundamentación

La persona de Jesús ha suscitado durante la época de la patrística, no sólo sentimientos de devoción, sino también preguntas sobre su identidad, su mensaje y su relación con la humanidad toda.

Durante la última década del pasado siglo XX y los primeros años del actual, son innumerables los importantes trabajos sobre la cuestión de Jesús de Nazaret y su entorno histórico y social. Sólo a modo de apretada síntesis y destacando las publicaciones más relevantes es posible mencionar a los siguientes autores: en Alemania (G. Theissen-A. Merz [2001], en Estados Unidos (C.Evans [2001], John Crossan [2002], John Meier [2000-2003], D. A. Fiensy [2006]), en Francia (E. Nodet[1999], E. Nodet-J. Taylor [2002]), en Italia (James H. Charlesworth (ed.) [2002], P. Sacchi[2003], J. Ratzinger [2007 y 2011], en Argentina (F. García Bazán [2006].

La aproximación a los primeros siglos del cristianismo, nos permite verificar que la identidad de Jesús puede abordarse desde un paradigma que considere la unidad y la diversidad de perspectivas. Esta pluriformidad es constatada a nivel teológico, filosófico, social, cultural, etc.

Como lo han señalado diversos especialistas, fue la problematización acerca de la naturaleza humana y/o divina de Jesús y de su mensaje, lo que marcó en términos generales la división de las diferentes corrientes y posiciones doctrinales.